Me encantan los dÃas de lluvia.
He salido a pasear por Las Ramblas, paraguas en mano, y he comprobado que a pesar de todo, hay gente paseando como yo.
La mejor opción en estos casos, para evitar el remojón, serÃa adentrarse en el mágico mundo de los olores, colores...

Cada mañana asistimos al despertar de Las Ramblas que nunca duermen. Es una vivencia única que muy pocos privilegiados...